VIVIR EN UNA CASA DE 30m2     
Por Sofía Martín Gutiérrez

 


Bienvenidos a la parte más personal de smg-arquitectura. Quiero que mi blog sea tu espacio de referencia, con ideas innovadoras y recomendaciones de mi mano, Sofía Martín, arquitecta y diseñadora de espacios.
Con ella disfrutaremos de un experimentado análisis de las tendencias en arquitectura, reformas, diseño de interiores, optimización de espacios… y lo más humano, mis encuentros con colegas del sector.
¡Abre la puerta al mundo de Sofía!

Muchos son los artículos que nos cuentan que es posible que dos personas vivan en 30 m2, y todos ellos evocan a que seguramente no sea tan cómodo como vivir en un piso de mayores dimensiones pero que aún así nos podemos apañar. 

Hacen llamamientos a que la distribución racional es la clave, que ha de ser óptima para aprovechar al máximo cada centímetro y que no hay que tener más de lo necesario. 

Luego nos cuentan que el mobiliario ha de estar adaptado a espacios pequeños y que existen infinidad de muebles pensados para ello, incluso algunos se pueden esconder para ocupar menos espacio.

Nos instan a que utilicemos nuestra imaginación, recurriendo al argumento de que un mismo espacio puede ser salón de día y dormitorio de noche, que no es necesario separar con tabiques cuando tenemos otras opciones, que podemos aprovechar la altura del piso y las paredes.

Pero la realidad muchas veces es otra, nos encontramos viviendo en ese espacio de reducidas dimensiones, donde se nos amontonan las cosas y donde la luz a veces es escasa.

Nos ha tocado vivir una situación extrema que jamás hubiésemos pensado que ocurriría, ¿qué podemos hacer para eliminar esa sensación de agobio que nos puede llegar a producir un espacio pequeño en nuestra vida cotidiana?

La iluminación es clave porque crea sensación de amplitud, y ello causa un importante efecto psicológico. No aumenta el espacio, pero ayuda a estar más cómodos en casa. Por eso, en la decoración de este tipo de ambientes lo mejor es utilizar el blanco y colores claros.

        

El orden y la limpieza serán básicos para sentirse bien en un piso de 30 m2, porque ya que el espacio es escaso al menos debemos estar bien en él, sin nada que enturbie el ambiente. Una ventaja es que al ser un piso pequeño, se limpia más fácilmente.

        

No podemos permitirnos el lujo de almacenar objetos, si entra uno, debe de salir otro. Este es un buen momento para hacer limpieza de cosas prescindibles y aligerar la carga de nuestro hogar. Es momento de reflexión y también nuestra casa puede ser objeto de ello, plantearnos qué tipo de muebles pueden resultarnos prácticos y ser multiusos, como una silla que se transforme en escalera, una mesa auxiliar que se convierta en cuatro asientos o incluso una cama que se pliegue en la pared para dar paso a un sofá.

           

 

¿Hay algo que realmente no necesites? Pues fuera con ello, no acumules por acumular. Seguramente casi ninguno tenemos casas como estas, pero ¿quién ha dicho que no podamos tenerlas?  Es tiempo para soñar, te invito a hacerlo... ¿te apuntas?

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