También en Chueca, una vivienda de 240 m² para unos propietarios cosmopolitas, acostumbrados a viajar, que encontraron en ella su refugio.
Aquí lo más importante era que la casa reflejara la personalidad de su propietario.




También en Chueca, una vivienda de 240 m² para unos propietarios cosmopolitas, acostumbrados a viajar, que encontraron en ella su refugio.
Aquí lo más importante era que la casa reflejara la personalidad de su propietario.



