Diario

Habitar la casa: cuando un espacio se convierte en tuyo

Una casa no es solo una distribución. Es el lugar donde vives, recibes, descansas y te reconoces.

¿Qué significa habitar? Habitar es vivir o morar un lugar. Otto Friedrich Bollnow lo explica en Hombre y espacio: habitar es convertir un espacio en un lugar propio para permanecer en él.

No existen dos personas iguales, y tampoco dos maneras iguales de vivir en un mismo lugar. Cada persona elige y crea su forma de habitar un espacio, y es precisamente esa forma la que le permite reconocerlo como propio.

Habitar la casa es vivirla: acondicionarla, darle los elementos y las características que nos permiten reconocernos en ella. Así la casa deja de ser solo un resguardo y se convierte en un espacio de experiencias, de recuerdos y de relaciones.

Junto a la casa está el hogar. La casa es el lugar donde se desarrolla la vida cotidiana; el hogar es la sensación de seguridad y de calma que esa casa nos da. Puede existir casa sin hogar, pero no hogar sin casa.

Sabes que tu casa es tu hogar por los recuerdos. Por la vajilla Duralex marrón, verde o transparente que había en casa de tus padres, y que cuando la ves reinventada años después vuelve a ser la de tu casa. Por el frutero de tres discos que te recuerda a tu madre diciéndote que te comieras el plátano antes de ir al colegio.

Por eso, cuando empiezo un proyecto, la primera pregunta no es cuántos dormitorios quieres. Es cómo vives, qué quieres conservar y qué necesitas que la casa te dé.

Sofía Martín · Arquitecta

¿Estás pensando en reformar tu casa? Cuéntame tu proyecto →